CUIDADOS DE LOS SEMILLEROS DESPUES DE LA SIEMBRA


Entre cuatro y quince días después de la siembra, empiezan a germinar los cactus, y nos preguntamos ¿Qué cuidados requieren? En esta entrada repasaremos algunos cuidados generales, sin embargo algunas especies pueden tener necesidades especiales.

Cuando asoman las primeras plántulas, tienen la apariencia de minúsculas bolitas verdes o palitos alargados, según la forma del cactus sembrado. Pueden tener tonalidades amarillentas y/o rojizas sin que eso signifique un problema.
Cactus recién germinados

Al principio no hay señales de espinas o areolas, apenas pueden notarse los dos cotiledones (primeras hojas que surge al germinar y luego se pierden).

Semillero de Cereus forbesii: los cotiledones se notan claramente (parecen bracitos)

Mientras la plántula se encuentre en esta fase, es conveniente mantener el semillero tapado para que conserve la humedad, y de ser necesario apoyarlo en una bandeja con agua para que se humedezca por capilaridad (cuidado de no excederse en la cantidad de agua para que no supere el nivel del sustrato y terminen flotando las plantulitas. Al agua se le puede agregar un funguicida preventivo tipo Captán, pero si ya se hizo el primer riego con funguicida no es necesario.

Es importante recordar que los semilleros NUNCA deben estar al sol directo, pero sí en un lugar bien luminoso.

Semilleros ubicados en un lugar protegido del sol directo con media sombra liviana


Es muy común ver emerger las raíces, con sus pelitos absorbentes diminutos que parecen fibras de algodón. Muchas personas lo confunden con las hifas de un hongo y riegan con fungicida o incluso comienzan a sacarlo a mano, destruyendo las plántulas. Hay que tener mucho cuidado de no confundirse, es preferible dejar pasar unos días y ver como evoluciona.

Cuando las plántulas crecen “patas para arriba” con las raíces fuera del sustrato o acostadas, es conveniente acomodarlas con una pincita bien esterilizada con alcohol y mucha suavidad, alcanza con apoyarlas en algún huequito del sustrato en la forma correcta y las raíces encontrarán su camino.

Las primeras semanas, es conveniente mirar los semilleros a diario para detectar estos problemas.

Otro inconveniente que se puede presentar es encontrar las plántulas como bolsitas de agua que se deshacen al tocarlas, en ese caso abrir los semilleros y parar con los riegos por inmersión hasta que el sustrato se seque un poco.

A veces aparecen unas mosquitas diminutas en los semilleros, se llama mosca esciárida y lo que hace es poner huevos en la tierra, luego se forman larvas, y éstas se alimentan de las raíces de las plántulas, matándolas desde abajo. Son muy difíciles de combatir, por lo tanto lo mejor es prevenirlas. Una forma es sembrando tempranamente (fines de invierno / principios de primavera) porque las altas temperaturas favorecen su reproducción, aunque pueden reproducirse todo el año. 

Mosca Esciárida (imagen www.mushiberica.es)

Otro factor que favorece la aparición de mosca esciárida es la humedad. Por eso mientras las plántulas no tengan areolas ni espinas visibles, es mejor tener los semilleros tapados. Cuando se destapan los semilleros, hay que tener cuidado de no humedecer demasiado el sustrato, dejar secar ligeramente entre riego y riego, y así cortar el ciclo de vida de la mosca.

Si ya están instaladas, se pueden combatir con algún insecticida en base a Cipermetrina, o trasplantando las plántulas a un nuevo sustrato limpio.

Como explicaba antes, al aparecer las primeras espinas o areolas, los semilleros se pueden destapar, y diría que se DEBEN destapar, para que el exceso de humedad no los mate. Los cactus necesitan buena humedad para germinar y desarrollarse los primeros días, pero no dejan de ser cactus y pronto van a tener las herramientas necesarias para soportar las sequías.

Semillero de Astrophytum sp. los puntos blancos son las areolas y sus espinas

Para que las plántulas se acostumbren poco a poco a la nueva atmósfera sin tanta humedad, al principio se puede agujerear la tapa, o abrir a medias, o abrir en el día y cerrar de noche, el método varía de acuerdo al envase utilizado.

Al cabo de unos días se pueden destapar completamente y comenzar a regar por aspersión (con un rociador) muy suavemente y de lejos para no volar las plantulitas del sustrato, dejando secar levemente entre riego y riego. A medida que se van viendo más grandes y con más espinas, se pueden espaciar más los riegos. Es imposible determinar un tiempo exacto entre riego y riego (como por ejemplo decir “regar cada dos dias”) porque va a depender de la humedad del ambiente y del tipo de sustrato, entre otras cosas. Hay que agudizar la vista y ver que “piden” las plántulas. Cuando tienen sed suelen ponerse oscuras y cesar el crecimiento, aparte la tierra se ve seca.

Plántulas que tomaron color amarronado por falta de agua

También se puede seguir regando por inmersión, pero seguramente habrá que espaciar más los riegos.

Plántulas hidratadas de color verde
 Cuando las plántulas tienen varias areolas con espinas y se ven resistentes a la falta de agua, se pueden "repicar", es decir, trasplantar a recipientes con menor densidad de cactus, o macetitas individuales. Es necesario repicar cuando un semillero se ve abarrotado y apretado, como este:

Semillero que necesita repique
Repicando un semillero muy populoso
Cuando se repica, hay que tener mucho cuidado al desenredar las raíces, tratando de causar el menor daño posible a las plántulas.

Plántulas trasplantadas a un lugar con más espacio
Una vez repicados, los cactus pueden empezar a tratarse como cactus adultos en cuanto a riego, pero evitando siempre el sol directo. Es importante de todas formas que tengan buena luz, para que las plantas no se etiolen (crecimiento deformado y alargado a causa de la falta de luz).

Otra opción para los cactus de semilleros es injertarlos, eso se suele hacer con cactus especiales, de crecimiento lento, o de difícil cultivo.

Cactus injertado
Espero que esta guia sea de utilidad, buena siembra! y cualquier duda o consulta: lacactaria@gmail.com

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